miércoles, 29 de mayo de 2013


EL FENOMENO DEL SUICIDIO
 
 
 
 
El acontecimiento del suicidio está presente porque el ser humano piensa la muerte a diferencia de cualquier ser vivo, hasta se expresa a través de ella, ya sea en ornamento, en monumento, en las diversas artes, en la cultura en sí. En cuanto a los sentimientos, son diversos los que se sienten ante el más allá, pueden ser de miedo, que sería el más común, pero sin lugar a dudas el más extraño de todos los sentimientos y acontecimientos humanos es el de desear la muerte propia...

Cada suicidio (del latín sui auto + cidium, matar).rinde testimonio de una trágica ruptura con la vida. Sin tener en cuenta que la vida es un bien de Dios y un inapreciable regalo para nosotros.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada 40 segundos se produce un suicidio en algún lugar del planeta. Es decir, hay un millón de muertes anuales por esta causa, más que las víctimas que provocan todas las guerras. A esto deben sumarse entre 10 y 20 millones de intentos de suicidio al año. Por eso es considerado hoy un grave problema para la salud pública. Muchas investigaciones demuestran que esta fatídica decisión puede ser prevenida mediante programas de asistencia y contención. El suicidio es un problema mayor y representa el 1,5% de los gastos sanitarios totales en el mundo. Este porcentaje amenaza crecer más aún y elevarse al 2,5% de los gastos totales en salud si, como advierten los expertos, la cifra de suicidios aumenta hasta el millón y medio de eventos anuales para el año 2020. La OMS refiere que del l millón de personas que se suicida cada año, muchos podrían salvarse si los gobiernos y los médicos mejorasen sus esfuerzos por educar y tratar a los enfermos mentales y remover simplemente los instrumentos utilizados para el suicidio.

Los suicidios son fenómenos individuales, que responden esencialmente a causas sociales. Hay corrientes suicidógenas, que recorren la sociedad. Estas corrientes se originan no en el individuo, sino en la colectividad y son causa real o determinante de los suicidios. Si tales o cuales individuos se suicidan, ello responde probablemente al hecho de que estaban predispuestos por su constitución psicológica; las circunstancias sociales que crean las corrientes suicidógenas, y que determinan estas predisposiciones psicológicas. El ejemplo más notable o más elocuente es precisamente el de las corrientes sociales que impulsan a los hombres a la muerte, de modo que cada uno cree obedecer sólo su propio impulso, cuando no es más que el juguete de fuerzas colectivas. Para extraer las consecuencias prácticas del estudio del suicidio, conviene examinar el carácter normal o patológico de este fenómeno.

Señalar el suicidio como un acto de libertad es una grave equivocación que genera serias confusiones y propuestas pro-suicidas. Este peligroso criterio tiene sus orígenes en planteamientos de antiguos y modernos escritores claramente pro suicidas, como es el caso de Shopenhauer quien decía: "darse muerte a sí mismo es un acto de auto-liberación"). Otros pensadores y escritores como Séneca, Albert Camus, etc. hacían planteamientos similares.

Queremos aclarar nuestra firme convicción de que hacia al suicida jamás debemos tener una actitud de juzgar y en cambio sí brindarle mucha comprensión. Tampoco podría pensarse, ni de lejos, que a quien se quiere auto eliminar deban quitársele sus derechos. Pero es absolutamente equivocado considerar que quienes están en derredor de la persona que piensa en auto eliminarse, no deben actuar por un falso respeto y una definición de libertad muy lejana a la realidad. La libertad como todo derecho tiene límites y debe estar regida por la libertad como valor. El ser humano debe tener claro que no todo lo que ha recibido por el hecho de estar vivo, puede ser cambiado a su antojo. Decir que "quitarse la vida es un acto de libertad" es caer en el más burdo libertinaje y en el culto a la cultura de muerte.

La inclinación al suicidio se agrava debido a un debilitamiento de las creencias tradicionales y al estado de individualismo moral resultante de ello, este desaparece respondiendo a la instrucción a otras necesidades.

El hombre se caracteriza por estar sometido a un freno moral y no físico, es decir, responde a una limitación social. Recibe su "ley" de una sociedad que siente como superior a la suya. Es la conciencia social. En el único caso en que la sociedad deja de ejercer su función de "conciencia moral", es cuando se encuentra perturbada debido a transformaciones demasiado repentinas. En este momento es cuando se producen bruscos ascensos en el número de suicidios.

 

Desde el punto de vista religioso el suicidio es considerado como una mala acción, debido a que el ser humano no tiene derecho a quitarse la vida que Dios le ha dado, y está condenado por el Cristianismo, Judaísmo e Islamismo. Desde el punto de vista jurídico y de los derechos humanos hoy el suicidio, se considera por muchos como un derecho.

La iglesia preocupada por esta situación de enajenación del ser, busca los medios necesarios para hacer consciencia en los que tienen la facultad de decisión en estos casos tan delicados y de impacto social.  Hace notar el error en el que se cae cuando el hombre se cree dios, cuando saca de su vida a Dios, llega a un estado de frialdad, en donde no importa nada ni nadie que solo su beneficio mismo, haciendo por ello leyes aprobando lo nocivo para el hombre mismo en vez de lo benéfico.

Por ello como cristianos de las diferentes ramas, no podemos permitir que sigan pasando estas atrocidades, debemos y tenemos la obligación de defender la vida en todo momento.

Como cristianos somos portadores de amor, de vida, de perdón, de comprensión y de entrega, debemos ayudar y portar esperanza a todas estas personas que están pasando por situaciones difíciles, como el quitarse la vida; mostrémosle lo maravilloso de ella.

Te reto a que te atrevas a ser diferente. “TÚ PUEDES LIBERAR UNA VIDA DEL SUICIDIO” depende de ti.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario